Diez cosas que podemos aprender del mormonismo

*Con muchos gracias Francisco Javier Lagunes Gaitán por a traducir este blog.*

Tal vez debiera estar agradecido con Mitt Romney [1] . Acabo de recibir una llamada de una organización noticiosa nacional que piensa hacer un reportaje sobre el Grupo de Transición Religiosa (GTR) [2] que nuestra congregación apoya y acoge. La precandidatura presidencial de Romney y el programa de HBO, Big Love han despertado la curiosidad periodística sobre el mormonismo, y mi pequeña congregación podría ser parte de esa historia.

Todo me llevaba a pensar en un tema sobre el que había intentado escribir por algún tiempo. Cuando una persona de mi congregación habló conmigo sobre la creación del GTR, compartí dos cosas que me parecieron importantes si el grupo se asociaría de alguna manera con la congregación. La primera es que el grupo debería establecer un pacto de aceptar a todas las personas sin distingos. Y que no habría ningún intento de ‘liberar’ a la gente de la fe de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (SUD), sino tan solo un lugar para hacerse preguntas y reconocer las luchas personales. Toda clase de sentimientos serían bienvenidos: pesar, ira, alivio, tristeza, temor, gozo…etc. Esto mantendría al grupo fiel a nuestro compromiso con una responsable y libre búsqueda de la verdad y el sentido.

El segundo compromiso que les pedí fue que el grupo no se enfocara en lo que la gente percibe como los aspectos negativos de la fe SUD, sino que también hicieran un esfuerzo real para mencionar los dones y las bendiciones de ser SUD. Creo firmemente que no importa cuánto avance uno en una jornada de fe, hay dones reales a lo largo del camino. La jornada a través del mormonismo no es diferente. El grupo ha hecho una gran labor al ayudar a la gente a reconocer y nombrar estos dones, y creo que es una forma de respetar la pluralidad y a nuestros vecinos SUD. Siento una extraña sensación de orgullo cuando un miembro del GTR se siente libre de regresar al mormonismo, una vez que ha encontrado suficientes dones ahí para sustentarlo, incluso aunque puedan diferir de algunas posiciones teológico / políticas de su iglesia.

Lo que me trae al tema central del título: las cosas que pienso que los unitarios universalistas podemos aprender del mormonismo y los mormones. Estas son las primeras que saltan a mi mente:

1. La fe no es un mero pasatiempo para los ratos de ocio. La gente SUD sabe que pertenecer a una comunidad religiosa es un compromiso real. Ellos hacen de su congregación local algo central en sus vidas.

2. La forma de crecer es ser compasivos, amables, y hospitalarios. No vas a una congregación SUD a escuchar cómo se despotrica contra otros. No se les escucha hablar de lo que no creen. En vez de eso, se les ve ayudar a otros y compartir testimonios de cómo su fe ha mejorado sus vidas.

3. Los jóvenes y los adultos jóvenes son muy importantes. Debemos construir relaciones reales con ellos, ofrecerles muchas actividades y ocasiones para que se vinculen, y hacer un esfuerzo concertado para mantenerlos en la fe.

4. Ser miembro significa dar generosamente. Tal vez dar el 10% de sus ingresos y propiedades, tiempo, y talento resulte un tanto cuesta arriba para los UU, pero sería mejor si reflexionáramos más sobre cuánto vale la comunidad para nosotros. ¿En dónde más podemos establecer relaciones perdurables para la vida; ser animados a aprender, crecer y desarrollarnos en diversas áreas de nuestra vida; y obtener ayuda en los movimientos difíciles y celebrar las mejores ocasiones de nuestra vida? Y me gustaría que esperáramos el mismo porcentaje en todos. El 10% de la pizca de la viuda es valorado tanto como el 10% de los multimillonarios de los negocios de Internet.

5. Es importante compartir lo que piensas con otros. No es indispensable ir de puerta en puerta, pero si realmente consideras que tus valores son importantes, tiene gran poder permitir que la gente sepa cuáles son éstos y cómo llegaste a ellos. Es una cosa buena estar orgullosos de nuestras creencias y de nuestra comunidad.

6. Las creencias deben tener consecuencias. Si realmente crees en algo, esto debería mostrarse en tu vida. Los UU no parecemos muy dispuestos a dejar de tomar café en ningún momento previsible, ¿pero acaso no sería interesante impulsar un consumo responsable? ¿O compartir por qué reciclamos con tanta diligencia? ¿O por qué nos dejamos ver para apoyar la educación sexual en las escuelas públicas de nuestra comunidad? Ser UU puede significar algo más que solamente ser, puede significar algo que haces.

7. La lealtad es importante. La libertad de creencias no tiene por qué equivaler a ser hipercríticos de nuestros compañeros UU. A veces está bien dejar de lado los desacuerdos y enfocarnos en la ‘unidad’ de la comunidad. No tenemos que pensar igual para amar igual , y podría hacernos un mundo de bien dejar de recortarnos mutuamente y dejar nuestra pasión para los retos que harán la diferencia real en el mundo.

8. Las instituciones no son intrínsecamente malas. Aunque las iglesias SUD no sean nuestra clase de institución favorita, podemos aprender mucho de ellos en cuanto a lo que es una organización preparada, eficaz y segura de sí. Consideremos por ejemplo “Welfare Square “–el lugar central al que la gente SUD puede acudir en momentos de necesidad. La dotación de ropa, comida, y apoyo financiero está bien organizada y en un solo lugar. Tienen algunas ventajas reales en esto –a cada miembro de la fe SUD se le pude dar una cantidad significativa de tiempo voluntario– pero todavía hay mucho que podríamos aprender en cuanto a formar instituciones que satisfagan las necesidades de sus integrantes. Me encantaría que aprendiéramos a apoyar a nuestros líderes institucionales y a partir de la creencia de que están tratando de ayudar.

9. Está bien irle al equipo local. Sería grandioso enorgullecernos de que otro UU obtenga algo de atención. Puede que privadamente no votáramos por esa persona, pero tampoco necesitamos negarlo públicamente. Puede que no estemos por la labor de crear una procesión de seguidores como la que tiene el Sr. Romney, pero podríamos compartir algo sobre el unitarismo y mostrar tal vez un poco de orgullo.

10. (Esta es para Peacebang.) Podría ser realmente agradable usar “ropa de domingo” y dirigirse a la iglesia.

[1] Mitt Romney fue gobernador de Massachusetts de 2003 a 2007. Está afiliado a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (SUD). Jugó un papel destacado en el rescate de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en la Ciudad del Lago Salado, UTA, luego de la casi bancarrota en que quedó el comité organizador original. Durante su gestión como gobernador fue un decidido oponente a los matrimonios de personas del mismo sexo.

[2] ” El Grupo de Transición Religiosa ofrece empoderamiento y un lugar de respeto y ayuda para discutir sobre el posible cambio de religión, el conflicto, o la desilusión. La mayoría de los integrantes formales o informales de nuestro grupo han dejado la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (SUD), o se sienten incómodos o tensos en sus relaciones con la cultura religiosa local. La gente de diferentes antecedentes religiosos es bienvenida. Las reuniones están abiertas a cualquier persona sincera que desee asistir y que acepte los principios del GTR, que promueven la honestidad, el respeto a la privacidad de los otros, la amabilidad, el apoyo para cada individuo en su búsqueda de la verdad y el sentido, y buscar maneras de usar las experiencias y las emociones de manera constructiva.

“Pese a que individualmente podemos tener fuertes sentimientos, y las discusiones pueden ser apasionadas, como grupo no nos proponemos desgarrar la fe de nadie más. En vez de eso, nos apoyamos mutuamente en los caminos individuales que escogemos individualmente. No nos interesa tratar de influir a nadie que esté contento con sus creencias religiosas. Invitamos a cualquiera que necesite un lugar de apoyo a que comparta con nosotros sus pensamientos, sentimientos, y desafíos. Creemos que cada persona tiene el derecho a tomas sus propias decisiones en su vida religiosa. El diálogo honesto en nuestro grupo es refrescante. Encontramos una clase de poder al lograr decir abiertamente nuestra verdad, cuando antes puede que no nos hayamos atrevido a hacerlo. Con todo y nuestras vigorosas discusiones sobre muchos temas, nunca olvidamos divertirnos mucho y pasárnosla bien

“Los participantes del GTR nos cuentan que valoran positivamente el apoyo que han sentido de otras personas que los entienden y que han pasado por experiencias similares en nuestro grupo. Cuando se siente preparado, cada participante puede presentar su propia autobiografía espiritual. Las reuniones en que se da este vulnerable compartimiento son las grandes favoritas. La disciplina de preparar y escuchar estas discusiones puede ser iluminadora y reparadora para todos los participantes. El grupo es patrocinado y se reúne en el edificio de la Sociedad Unitaria Universalista del Valle Sur, en: 6876 South 2000 East (o Highland Dr), al sur de la salida a la 2000 East desde la carretera I-215. Las reuniones se realizan normalmente el primer y tercer sábado de cada mes, y comienzan a las 12:30 PM para terminar a las 2:30 PM. Las fechas y la hora pueden variar, debido a festividades u otras actividades en las instalaciones.”

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